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Seis crías de pato real mexicano, en peligro de extinción, nacieron en Colomos

Seis crías de pato real mexicano, en peligro de extinción, nacieron en Colomos

Bajo los cuidados de personal especializado de laRed de Bosques Urbanos de Guadalajara, representan la segunda generación deesta especie que se reproduce en el bosque

“Uno de nuestros patos realesestá en la Plaza Tapatía”. El inusual aviso llegó al BosqueLos Colomos a finales del año pasado. Resultó que “Aventado” –nombre másapropiado, imposible–, es un pato real mexicano (Cairina moschata) que había decidido salir a conocer mundo. Después de varias horas de vueloque lo deben haber llevado por los cielos de Providencia, a cruzar LópezMateos, internarse en Santa Tere, empezar a vislumbrar el centro de la ciudad,pasar a un lado de la Catedral y probablemente sobrevolar el Teatro Degollado hasta,de pronto, considerar que la plancha de concreto que mira de frente al HospicioCabañas era un buen lugar para descansar.Esta especie en peligro deextinción ha vuelto a ser noticia en el bosque gracias al nacimiento de unanueva camada –la segunda en un año–, de la cual sobreviven hasta el momentoseis crías que suman un total de 21 ejemplares de pato real mexicano nacidosbajo los cuidados del programa de manejo reproductivo de la Red de Bosques Urbanosde Guadalajara, a la que pertenece Colomos. “Las crías sobreviven solamente cuando las cuidamos; haydetrás toda una historia de manejo muy interesante”, afirma Ismael Sotelo, GerenteTécnico Ambiental de la Red. El manejo de los casi 40 patos reales mexicanos de grantamaño, color negro azabache, manchas verde tornasol y llamativas crestas quepropician que algunos visitantes les llamen “los patos punk” –que paradójicamenteson originarios de Perú (los Conquistadores los trajeron a Norteamérica)–, esresponsabilidad de Christian de la Torre, biólogo y encargado de Control yManejo de Fauna de esta dependencia del Gobierno de Guadalajara. “Estamos logrando la reproducción efectiva de estosejemplares: en un año casi se ha duplicado la población de patos reales en elbosque”, afirma De la Torre. “Cuando los trajeron los Conquistadores se instalaron en casitodo el país y hasta en el sur de Estados Unidos; tristemente solamente enMéxico está en peligro de extinción, principalmente por la cacería y la pérdidade su hábitat: humedales, lagos, lagunas, arroyos y similares”. Más dados a realizar cortas migraciones longitudinales:Chapala, la Laguna de Cajititlán, tal vez Michoacán y a pesar de que laSemarnat los tiene catalogados como especie en peligro de extinción, hoy no sesabe con exactitud cuántos patos reales mexicanos viven en territorio mexicano.De la Torre menciona que, para prevenir problemas genéticos yhasta posibles deformaciones, será necesario traer patos externos a Colomos, porquelos que hoy se están reproduciendo son familiares. En lo que el biólogo es muy enfático es en lo siguiente: “Noalimentes a los patos ni a ningún animal del bosque”. “Aquí en el bosque comen gusanos, larvas, semillas, caracoles,insectos, brotes, todo lo que pueden encontrar en el piso ‘forrajeando’. Nocomen papas, tacos, tortillas, cacahuates, porque les hace muchísimo daño. ¡Elque más les afecta es el pan blanco! Se lo comen porque la gente se los da,pero ellos perfectamente encuentran alimento en las cañadas”. El tema no es menor. Recientemente murieron dos patos realespor asfixia debido a que el plan blanco y los cacahuates formaron una pasta quese atoró en sus tráqueas. “Los patos no están hechos para comer esas cosas, su hígado noaguanta estar filtrando ese tipo de alimentos llenos de sal, chilito, químicos,conservadores…”, explica el experto. Por lo pronto los patos crecerán en el Bosque Los Colomos,aunque no se descarta que, si se dan las condiciones apropiadas, los nuevosejemplares sean trasladados para repoblar parques de la misma Red como elAlcalde, el Agua Azul o el Ávila Camacho, los cuales tienen lagos, comida ysitios ideales para que aniden. ¿Y qué pasó con “Aventado”? Habiendo recorrido más de 10kilómetros por los aires de Guadalajara volvió al bosque días después; se lepudo identificar gracias a que estaba anillado y a que es uno de los másinquietos del lugar.